Poder Femenino
El poder femenino comienza cuando una mujer se elige.
A lo largo de mi trayectoria, muchas mujeres comenzaron a llamarme la Embajadora del Poder Femenino. No como un título, sino como el resultado de procesos donde dejaron de adaptarse, justificarse o sostener vínculos que las debilitaban.
El poder femenino que acompaño no tiene que ver con dureza ni confrontación.
Tiene que ver con:
- Claridad Emocional
- Autonomía
- Límites Sanos
- Coherencia Interna
Desde la neurociencia sabemos que este poder no es solo emocional, sino biológico: implica reorganizar patrones aprendidos y respuestas automáticas del cerebro.
Elegirse no separa.
Elegirse ordena.
Y desde ahí, todo cambia.